Villa de Íscar (Valladolid)


El pueblo de Íscar está situado en la provincia de Valladolid justo en el límite con Segovia, y dominando desde lo alto de la llanura pinariega surcada por los ríos Cega, Pirón, y Eresma. Pero no siempre perteneció a esta provincia ya que  hasta el año 1833 pertenecía a Segovia.

Sin duda alguna destaca su Castillo,  edificado sobre las ruinas de anteriores fortalezas se encuentra dominando desde lo alto el pueblo y ofreciendo unas vistas privilegiadas a la llanura.
La parte más antigua conservada (probablemente del siglo XIII), corresponde a restos de las murallas y a la estructura interior de la torre del homenaje, y todo ello defendido por un foso excavado en roca.
En el s. XV se procedió a un refuerzo general de la torre, con fines defensivos y constructivos; se edificó un cuerpo torreado que servía de acceso a la torre mediante un puente levadizo y en el lado opuesto se añadió un gigantesco espolón defensivo con dos torres, en las que destacan los escudos de los Condes de Miranda (1478 y 1493).
En el siglo XVI fue preciso reforzar la bóveda de sillería con una robusta columna central y reconstruir totalmente el muro sur debido a su mal estado de conservación.

Para acceder a la Torre del Homenaje hay que concertar visita guiada y la empresa que lo gestiona es una cervecería que se encuentra en el patio de armas y que nos invita a descansar.

La primera mención escrita de Íscar tiene lugar en el año 939, al relatar las crónicas musulmanas el camino seguido por las tropas de Abderramán III para destruir los primeros asentamientos cristianos al sur del Duero. La definitiva repoblación cristiana de Íscar tendrá lugar en 1086, tras la toma de Toledo por el monarca Alfonso VI. La repoblación de la Extremadura castellana (tierras fronterizas del sur del Duero), se organizó en torno a Íscar, Olmedo, Coca, Cuéllar, Portillo...
A consecuencia de las continuas luchas nobiliarias, desde su fundación hasta la segunda mitad del siglo XIV, Íscar y su Tierra pertenecieron unas veces a los reyes de Castilla y León y otras a los señores de las casas de Lara y Haro. Sería a partir del año 1371 cuando quedaron definitivamente bajo el poder señorial de la Casa de Avellaneda, al ser donadas por el rey Enrique II a Juan González de Avellaneda.
En el siglo XV se integraron al señorío de los Condes de Miranda del Castañar por el enlace matrimonial de Dña.  Aldonza de Avellaneda y D. Diego López de Zúñiga, al que pertenecieron hasta el siglo XIX.

Pero además de su Castillo podemos visitar:
El Museo Mariemma.- en el año 2002 la bailarina Mariemma realiza la donación a su pueblo natal, de su colección de 150 trajes de baile, castañuelas y premios con el fin de crear un museo dedicado a la danza española.
La Iglesia de Santa María de los Mártires.- Parroquia de la villa, fue declarada Monumento Nacional en 1931, y se conserva la cabecera románico mudéjar, de finales del siglo XIII. Consta de 3 naves, la nave central cubierta con bóveda de cañón y las laterales con bóvedas vaídas; destaca el retablo mayor de estilo plateresco, y otros más pequeños barrocos y rococós.
Iglesia de San Pedro.- situada en la Plaza Mayor, frente al Ayuntamiento.
La ermita del Humilladero, de 1553, está situada a la entrada de la población.
Cómo llegar:

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