Nuestra visita al Pazo de Gondomar, el Pazo del Conde

Pazo de Gondomar

El "Pazo do Conde" o fortaleza de Gondomar, como también es conocido por los vecinos de la localidad, es una fortificación de origen  medieval situada muy próxima al casco urbano y está declarado Bien de Interés Cultural -BIC-.
En una finca que ocupa unas 30 hectáreas, en la que no solo llama la atención su historia que data del siglo XIII, sino también por su colección de árboles y plantas exóticas y su arquitectura.
Situado en la carretera que va hasta Mañufe, accedemos por una pequeña puerta de entrada enfrente de la Urbanización Miñor. En este momento ya una sensación extraña recorre nuestro cuerpo. Una sensación de pena y tristeza al ver la situación de abandono que se respira ya en sus muros y accesos principales.

Pazo de Gondomar

Lo primero que recorremos es parte de su jardín en el que hay gran variedad de plantas y árboles de gran porte. Enseguida llegamos al edificio principal que consta de tres plantas, en las que el musgo y alguna vegetación autóctona se apodera de sus piedras por momentos.


En su fachada norte, de 1850, destaca su escalinata principal y unas altas columnas que dan acceso a unos soportales sobre los que se alza el balcón de la primera planta, y presidiendo la fachada, un gran escudo en piedra de la familia.


Una gran puerta de madera en medio de un muro de piedra nos lleva hasta el patio interior o patio de armas, con una bonita solana y una pequeña fuente redonda en medio. Esta parte está mucho más cuidada ya que forma parte de las estancias que la familia ocupa en sus estancias veraniegas en el pazo.




Patio de Armas - Pazo de Gondomar
Patio de Armas - Pazo de Gondomar
Anexa está la pequeña capilla del siglo XVII  en la que vemos en la fachada la puerta rematada con arco y sobre ella un óculo que permite a iluminación do interior.
En su interior, flanqueando el altar, hay dos urnas con los restos de los frailes Thomas Mzaxfield y Jomm Forrest, que fue el confesor de la primera mujer de Enrique VIII, Catalina de Aragón.
Ambos frailes fueron asesinados en Inglaterra cuando D. Diego Sarmiento era embajador allí en el año 1614.
Pero esta pequeña capilla guarda más secretos familiares e históricos, como durante la Guerra Civil española cuando al verse amenazada por los saqueos, el XI Conde de Gondomar, hizo enterrar en la finca todas las figuras religiosas de las que nunca más se supo.



Recorremos por estrechos senderos marcados en el gran bosque, su muralla y llegamos a una de las antiguas puertas de acceso al pazo con más historia: La Puerta del Sol.



Seguimos camino y con algunas estancias mejor conservadas que otras, pasamos por la Garita del Centinela


el Torreón del bosque o la Garita del Caballo.


Sirvió de residencia en el siglo XVII a D. Diego Sarmiento de Acuña, que sería nombrado como el  I Conde de Gondomar por el rey Felipe III que era embajador de España en Londres. En esta época se realizaron varias reformas en la finca y vivió su máximo esplendor. Su finca, rodeada de una gran muralla, llegaba hasta lo que es hoy el edificio del Ayuntamiento y de la que hoy se conserva parte de ella y algunas garitas.
Don Diego Sarmiento afirmaba que quería morir en Galicia, ya que sentía una profunda devoción por el Pazo, pero ese deseo no se le vio cumplido ya que falleció en 1626 en la ciudad de Valladolid, donde reposan sus restos.

En 1665 fue invadido por el ejército portugués que en el asalto destruyó gran parte de las edificaciones que serán restauradas más tarde.

Un incendio producido en el siglo XVIII provocó su abandono, hasta que en el XIX la familia del conde se amplia con la unión al ducado de Medinaceli por matrimonio, comenzando así obras de restauración que continuaron hasta principios del XX, fecha de la edificación que podemos ver hoy en día.

Su actual propietario, D. Gonzalo Fernández de Córdoba y Narváez, XIII Conde de Gondomar, ingeniero de montes, relata hace algunos años para una publicación local, que comparte su propiedad con sus hermanos y que por motivos laborales, ya que reside en Madrid, disfruta de la estancia en época estival.
Así como también indica el gran coste que supone el mantenimiento de la finca ya que cuentan con pocas ayudas del Estado. Por este motivo, durante un tiempo, la finca fue alquilada para rodaje de series como la de "Pazos de Ulloa" que tras la experiencia negativa de los propietarios, no volvieron a probar suerte.

En el año 2018, según publica el periódico Faro de Vigo, se mantiene un litigio entre el Ayuntamiento de Gondomar  y la familia propietaria del Pazo, para exigirles la reparación del muro exterior por la posibilidad de derrumbes.
Pero deberá ser Patrimonio quien autorice dicha obra ya que en la rehabilitación no se puede alterar su valor.
Aunque no es el único requerimiento por parte del Ayuntamiento a la familia, ya que en años anteriores unos problemas con algunos desprendimientos de ramas de árboles amenazaban las casas de una urbanización cercana.

El Ayuntamiento de Gondomar, e los meses de verano organiza visitas guiadas que resultan de gran interés.

Situación:



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2 comentarios:

Maria Luisa dijo...

Es un lugar de mágica belleza, en el que ayer nuestra amiga María Luisa de la Puerta presentó su libro 'Escuelas nocturnas' sobre la figura de Mercedes Ruiz Escalera, promotora de la Virgen de la Roca y de escuelas para el desarrollo de obreros gallegos a inicios del siglo xx. Una pionera social, desde luego.
Fue un encuentro precioso en el patio de armas del pozo, con la presencia de Mercedes y Gonzalo, actuales condes de Gondomar y propietarios de este bello edificio, que merecería la protección de todos los amantes del patrimonio gallego.

Susi Suárez dijo...

Un privilegio poder disfrutar de rincones así. Un saludo María Luisa

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