Camelle - Cementerio dos Ingleses /Costa da Morte


Esta vez nos hemos acercado a conocer un cachito de "A Costa da Morte" a pesar de que no queda muy lejos del Sur de Galicia donde vivimos, hay que planificar bien el día para aprovecharlo al máximo e ir conociendo la zona por trozos. No da para más el día y aún así siempre queda la sensación de que nos hemos dejado atrás multitud de sitios maravillosos por descubrir.
Este tramo que os presentaré hoy coincide con la ruta litoral RC-2 y con las etapas 4 y 5 de O Camiño dos Faros.

Empezamos en el pequeño y encantador pueblo marinero de Camelle, donde parece que el tiempo se ha detenido en sus calles. El peque de la casa tenía especial interés en venir a visitar el legado que nos ha dejado el famoso artista MAN en este lugar ya que lo había estudiado en el cole, pues nada, a recorrer toda la zona y recordar todas sus obras y como vivió. Lógicamente quedó maravillado y le gustó más que en los libros.



Como la mayoría sabréis, Manfred Gnädinger -conocido como Man-, era natural de Alemania y de una familia pudiente, pero todo cambia en su interior con la muerte de su madre cuando el contaba con tan solo 16 años de edad. Desde entonces se apoya en una gran amiga que es de Muxía que le cuenta historias fascinantes de la zona. Y es cuando emprende su viaje hacia esta tierra con 26 años de edad y llega hasta Camelle, donde se instala fascinado por la belleza del lugar, aunque su destino era Muxía.


Enseguida hizo amistad con una familia del pueblo que hablaba alemán y le alquilaron una casa en la entrada del pueblo; allí empezó su andadura pintando las paredes de negro y coleccionando todo tipo de cosas que encontraba y sus caseros lo echan de la casa por considerar que estaba perjudicando la propiedad.

Man desaparece durante dos días y luego vuelve al pueblo desnudo, sólo ataviado con el característico taparrabos con el que todos lo conocimos. Compra un terreno en la punta del muelle y empieza a construir su caseta con ayuda de algunos vecinos, sin luz ni agua.

Aquí comienza su obra, a principios de los años 70, con su jardín-museo alrededor de su casa.
Planta su propio huerto, sigue una dieta vegetariana, hace largas caminatas y grandes travesías a nado lo que lo mantienen en forma.

En 1985 el ayuntamiento de Camelle comienza las obras de ampliación de su espigón del puerto, pero estas obras afectaban a parte de su jardín. Envió múltiples escritos y protestas a las autoridades competentes y consiguió que modificaran parte del proyecto, pero aún así algunas de sus tierras serían enterradas bajo el hormigón. Por ello cuando las obras empezaron, se tumbó en un muro de hormigón recién construido en señal de protesta y aún hoy en día podemos ver su silueta grabada en él.


Siguió recopilando piedras, huesos de animales y otros utensilios que deja el mar y uniéndolos formando esculturas. Para visitar la zona cobraba 1 euro y a los niños les daba lápices de colores para que le hicieran un dibujo que iba guardando minuciosamente bajo el suelo de su caseta.

El principio de su fin llega en el año 2002 cuando se produce el desastre del hundimiento del petrolero "Prestige" que llena de chapapote toda la costa incluyendo su jardín y parte de su casa. Meses después, en diciembre del mismo año, fallece de tristeza y desesperación.

Su obra y legado permaneció en el olvido y los largos y duros inviernos de esta costa fueron desgastando su trabajo, como el gran temporal del año 2010 que derribó parte de su obra.

Años de lucha de los vecinos de Camelle para que no se destruyese su obra sin ningún resultado por parte de las Administraciones.

Una gran sensación de tristeza y desolación nos inunda al recorrer hoy en día los restos de sus obras...





Este tramo de costa es el que reúne más naufragios a nivel mundial. Sus playas fueron sembradas por cadáveres a lo largo de la historia.

Nuestro camino continúa entre asfalto y pistas forestales a lo largo de la costa hacia Arou, pasando por Punta do Boi, Santa Mariña, Monte Blanco, y llegamos a la Praia do Trece. Una paradisíaca y virgen playa que vemos hoy en día pero con una trágica historia.
A finales del s. XIX tuvieron lugar 3 naufrágios que marcaron para siempre la historia del lugar y le dieron su afamado nombre de "A Costa da Morte": el Iris Hull (1883), el Serpent (1890) y el Trinacria (1893).
Sin duda alguna el que más repercusión tuvo fue el del buque Serpent, barco británico con 175 hombres a bordo que se dirigía a Sierra Leona vía Madeira. Sólo 3 lograrían salvarse y durante los días posteriores al naufragio, los cadáveres fueron depositados por el mar en la Praia do Trece.
Vecinos de Camariñas les dieron sepultura donde ya estaban enterrados los del buque Irish Hull, hoy en día llamado CEMENTERIO DE LOS INGLESES.


Durante muchos años, cada vez que un barco de la armada inglesa pasaba por esta costa, disparaba salvas y lanzaba al mar una corona de flores en señal de recuerdo.


Sería a raíz de esta tragedia, cuando se iniciaron una serie de reformas para mejorar la navegación como la construcción del nuevo Faro Vilán

Aparcamos y bajamos a visitar el cementerio y oír rugir el mar imaginando una noche de temporal y la cantidad de gente que ha perdido la vida en este mar... 
Desde el muro del cementerio tenemos unas vistas excepcionales hacia la ensenada do Trece y vemos pequeñas esculturas sobre las rocas en forma de columnas de algún iluminado queriendo imitar a Man. 


A partir de aquí, el camino continua por la costa siguiendo a Senda dos Faros y enseguida divisaremos Cabo Vilán con su magnífico faro que os conté en esta entrada Faro y Cabo Vilán

Cómo llegar a Camelle:

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